La Medicina Tradicional China es un sistema de preservar y recobrar la salud basado en trabajar sobre el equilibrio y la armonía, entendiendo estos conceptos tanto en sentido individual como en sentido global. Practicada en China desde el nacimiento de su cultura, permanece en uso hasta nuestros días.
Una de las características de la MTC como sistema de preservar y recobrar la salud es el supuesto de que el cuerpo humano es más que la suma de sus componentes, y que se encuentra en permanente relación con su entorno, es decir, consiste en un conjunto complejo de funciones interrelacionadas en constante interacción con el entorno. Cada persona reacciona a su modo frente a las influencias externas o desequilibrios internos, por lo que la terapia, que consiste en reajustar las funciones alteradas volviendo a un estado de equilibrio dinámico, es necesariamente individualizada.